jueves, 9 de febrero de 2017

La Comunicación didáctica en la Docencia Universitaria



La Comunicación didáctica en la Docencia Universitaria

Ensayo.

Para el docente universitario es de suma importancia saber comunicarse en su cotidianidad, pero que esta comunicación sea efectiva, ya que el alumno adquirirá la mayor parte del conocimiento a través de esta vía, o reforzará el conocimiento ya adquirido en otras etapas de su aprendizaje. Asimismo, es el facilitador quien tiene la responsabilidad de aprender y desarrollar esas técnicas de comunicación, que éstas sean funcionales y didácticas en sus distintas modalidades, a los fines de impactar positiva y significativamente al participante.
Entiéndase como comunicación, según E. Pichón. Riviere: señala en su libro “El Proceso Grupal de Psicoanálisis a la Psicología Social´ pag.89, que “La comunicación es la interacción de las personas que entran en ella como sujetos. No sólo se trata del influjo de un sujeto en otro, sino de la interacción. Para la comunicación se necesita como mínimo dos personas, cada una de las cuales actúa como sujeto”.
Por tal motivo se puede analizar que la comunicación es un proceso de interacción entre dos o más personas donde se intercambian ideas, conocimientos, saberes, etcétera. La comunicación por naturaleza, lleva consigo una tilde “didáctica”, ya que a través de ella el docente es el responsable de utilizar un sinnúmero de técnicas, herramientas y métodos para optimizar el proceso enseñanza-aprendizaje en los alumnos. Pues, entonces se puede inferir que La Didáctica y La Comunicación están estrechamente ligadas en el proceso de enseñanza
La comunicación en cualquier contexto debe de contar con un emisor, receptor y un mensaje, a esto se le llama elementalmente el circuito del habla; dentro del salón de clases este circuito se debe complejizar pues el emisor se convierte en receptor y el receptor en emisor transmitiendo y transformando bajo los elementos contextuales, un mensaje que será transmitido de distintas maneras. Y la comunicación en el aula es un elemento de gran importancia para el desarrollo de la clase y por lo tanto es la herramienta principal que el facilitador debe usar con gran habilidad pues es él quien transmite la información a los partícipes. La comunicación entre el profesor y el alumno es esencial y más cuando surge alguna duda, problema o simplemente en el intercambio de información; la forma en la que estos mensajes son enviados influye en el tipo de relación que se creará entre los mismos.
Por otro lado, los diferentes medios de comunicación nunca serán un sustituto de la persona que imparta el conocimiento, porque ésta será quien cree el impacto significativo en los participantes con sus diferentes técnicas y medios y es la persona realmente quien formará a esos profesionales en cada contexto.
Arreguin, (1987 pág.279), señala que la habilidad para transmitir y recibir los mensajes de sentimientos, creencias y opiniones propias o de los demás de ser de una manera honesta, oportuna, profundamente respetuosa y que además tiene como meta fundamental lograr una comunicación satisfactoria hasta donde el proceso de la relación humana lo haga necesario. Con base en lo anterior, el facilitador debe reconocer el estilo de comunicación que emplea en el aula y cómo ésta beneficia o perjudica el aprendizaje y la dinámica grupal.
Borden, Y Stone, (1999:45) expresa que “un comunicador competente no es quien solo se da a entender con determinado grupo, si no quien en cualquier ámbito puede darse a entender y propiciar que las personas aprendan a ser comunicadores competentes”
Ejemplo.
En el trabajo cotidiano del aula, la comunicación juega un papel importante en el desarrollo de la clase, así como en el aprendizaje y descubrimiento de los alumnos y de su capacidad de dar a entender lo que han aprendido o lo que saben. Es el docente quien debe propiciar esos momentos clave en el proceso de enseñanza- aprendizaje y evaluar su capacidad de comunicación verificando si en realidad cuenta con las habilidades necesarias para entablar dicha comunicación y que esta sea funcional para su clase y por lo tanto significativa para sus alumnos.
Según Sarramona, (1988 pág. 55) expresa que “la actividad y comunicación de docentes y alumnos en el salón de clases están determinadas por el contexto educativo institucional y el currículum, por concepciones pedagógicas e interpretaciones del mundo ahí materializadas, por la cultura, saberes, lenguajes e historias sociales y personales de maestros y estudiantes”.
Es por eso que la comprensión de las conversaciones en el salón de clase depende del conocimiento sobre el contexto y la cultura de la clase, de las convenciones y significados que se hayan creado en cada situación particular.
En conclusión el manejo del salón de clases es un gran reto y una tarea esencial para los docentes. Los grupos son por naturaleza, multidimensionales, están llenos de actividades simultáneas, rápidas, inmediatas, impredecibles, públicas y afectadas por la historia de los participantes y facilitadores. Ante esto el docente debe convivir y lidiar con todo esto todos los días. Y debe hacer que las actividades en el salón sean productivas. Es por eso que el didacta debe asegurarse de que las estructuras de participación para cada actividad sean claras, directas y persistentes. También deben establecer reglas y procedimientos para tratar problemas predecibles.
Las consecuencias deben ser establecidas para seguirlas cuando se rompan las reglas para crear un ambiente positivo y prevenir problemas, deben tomar en cuenta las diferencias entre los alumnos, mantener su motivación y reforzar las conductas que apoyen al trabajo.
Finalmente, debe reconocerse como un actor de la comunicación didáctica, y reconocer en sus estudiantes como sus interlocutores, sus perceptores. Debe conocer lo que expresa y los medios que puede utilizar.
Participantes:
Avila José Rafael, C.I: v- 16.301.979
Betancourt Javier, C.I: v- 20.748.586
Gordon Yessenia, C.I: v- 20.450.660